Visualice su mano como si cada dedo fueran silabas. Puede, al principio, escribirse los dedos mientras los visualiza mejor. Esto le servirá a la hora de recordar.
Recuerde, el dedo meñique, el pequeño, el más corto, el más agudo, es el que identificará las palabras agudas. El dedo más largo, el del corazón, se encargará de las esdrújulas, que es una palabra larga también. Pero hay una más larga todavía, la sobresdrújula, pues esta ocupará dos dedos, el pulgar y el índice.
A algunas personas –como a mí—le sirvió este truquito, ya que uno se aprendía cual eran las agudas, llanas, esdrújulas y sobresdrújula mucho más fácil con la mano, y luego esto se visualizaba en la palabra al dividirla en silabas.